Lo más habitualQué suele salir mal en un edificio antiguo
Fachadas y cornisas. Revocos que se despegan, ladrillos sueltos, cornisas y frentes de balcón con el hierro oxidado. Es lo que más prisa corre, porque puede caer a la calle.
Cubiertas que filtran. Tejas rotas, azoteas con la impermeabilización agotada o canalones atascados. El agua que entra acaba en las viviendas de arriba y en la estructura.
Bajantes y saneamiento. Tuberías viejas que pierden agua por dentro de los muros o en el sótano. En edificios antiguos aún quedan bajantes de fibrocemento: si hay que quitarlas, la retirada del amianto la hace una empresa autorizada.
Estructura. Grietas en muros de carga, vigas con humedad o forjados que ceden. Es lo menos frecuente y lo más serio: el técnico puede pedir catas o un estudio más detallado antes de decir qué obra hace falta.